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“Por sobre las nubes más oscuras, siempre brilla

 el Sol; todo es cuestión de volar alto”

 

Mi nombre es Ciro Gabriel Avruj, vivo en Buenos Aires y tengo 36 años. Mi familia más cercana está compuesta por mi hermana (ahora casada) y mis padres: todos profesionales con la misma vocación de servicio y anhelo de una sociedad más justa.
Con el crecimiento la vida nos ha conducido por diferentes caminos pero todos convergentes. Quiero resaltar la importancia de ésta a lo largo de toda la historia que relataré.

 

Mi infancia fue normal para alguien de esa edad: concurría al colegio, me gustaba dibujar, compartía espacios con amigos y tenía hobbys. Fui Scout, donde participé de campamentos, actividades y comencé a experimentar el lema “siempre listos para servir”, siendo guía de patrulla. También me interesé por la pesca deportiva y me destaqué representando a mi club en varios campeonatos de la especialidad, individual y por equipos.

 

Fueron buenos momentos que comenzarían a forjar mi personalidad. Era de carácter introvertido y tímido, aunque con una gran fuerza interior. Muestra de ello eran mis intereses, bastante individuales, siempre poniendo lo mejor de mí para salir adelante. Y fui reconocido por esto, obteniendo títulos en lo que me propusiera.

 

Sin embargo el sobresalir no era una de mis principales cualidades.

 

Era lo que más disfrutaba hacer, por lo que todo estaba programado para compartir una fiesta; pero a mitad de camino, de repente, chocamos de frente contra un camión. El brutal accidente en el cual murieron dos de mis amigos me ocasionó una cuadriplejia por lesión medular. Desde entonces mi vida fue diferente.

A los 14 años viví un hecho trágico que revolucionó por completo mi vida y la de todo mi entorno. Me dirigía a la localidad de Junín con unos compañeros a pescar.

 

 

Era una persona que recién estaba entrando en la adolescencia y con todo un futuro por delante. Con un rumbo que había empezado a marcarse a través de la formación que había elegido. Ahora, este destino se derrumbaba abruptamente. Era un cuerpo y una mente frágil que aparentemente habían dejado de servir.


Los pronósticos médicos iniciales tampoco eran demasiado alentadores. Eminencias suponían que no saldría de una cama por el resto de mi existencia. Y lamentablemente, en su momento lo asimilé.

 

Los primeros tres años después del accidente fueron durísimos: internaciones, depresiones, broncas, no querer ni poder salir de la cama. Para mi familia también fue una época extremadamente difícil: angustia e incertidumbre, sumado a problemas económicos, agravaron la situación. Durante la segunda etapa de este período estuve internado en ALPI y fue así como vi que no era el único en esta situación.

 

En esos momentos creía que mi existencia no tenía ningún sentido y lamentaba haber quedado con vida. Pensaba que era sólo lo visible, que nadie me iría a querer y que no tendría oportunidad de desarrollarme como ser humano pleno.

 

Ese período de oscuridad, que en su momento fue terrible, hoy lo veo como el proceso de aprendizaje que me ayudó a afrontar lo que vendría.

 

 

Sin embargo, aún estaba vivo. Nuevamente en casa, de a poco fui comenzando con algunas actividades bajo la nueva realidad de desplazarme en silla de ruedas. Retomé el secundario y me inserté muy parcialmente en una empresa familiar dedicada a las comunicaciones y telecomunica-ciones, donde realizaba tareas varias de oficina.


Con la colaboración de mis padres y asistentes empecé a salir de casa y a relacionarme con amigos y amigas. También comencé a interesarme por el camino espiritual...

 

Debí enfrentar, aunque no con facilidad, la discriminación (al no ser aceptado en el colegio al que anteriormente concurría), las barreras arquitectónicas (en mi propia casa, en la nueva escuela y en casi todas partes), la indiferencia, broncas por tener que adaptarme forzosamente a esta inesperada situación, etc.

 

Podría ser aún más descriptivo de lo que fueron esos tiempos, pero creo que con esto ya se puede percibir un pantallazo de la realidad de aquellas épocas.

 

Quiero destacar que el apoyo y la compañía familiar, así como el acercamiento a mi espiritualidad inicialmente de la mano de Sai Baba,  han sido permanentes e importantísimos para ayudarme a salir del pozo y guiarme en la continuación de la vida.

 

Han pasado 22 años de este segundo nacimiento. Hoy la historia es diferente… Aparentemente, el alma atrajo esta experiencia para transformarla y crear otra cosa.

 

Después del tiempo que me llevó comenzar a readaptarme, puedo contar con orgullo otros planes. La rehabilitación física fue significativa pero no suficiente; la rehabilitación mental, emocional y espiritual es la más importante y no se termina nunca, está en constante evolución. Así es que hice lo necesario para formarme y desarrollarme integralmente: estudiando, trabajando, investigando, relacionándome, paseando, ayudando, viajando, conociendo, emprendiendo, viviendo ...
 

Descubrí que para poder desenvolverme exitosamente en el mundo tenía que desarrollar al máximo todas las potencialidades, principalmente las no afectadas directamente por el físico.

Luego del secundario, donde debía subir a diario un piso por las escaleras con la colaboración de no menos de cuatro compañeros, llegó el sueño de la facultad. Entre las varias averiguaciones que hice intentando encontrar un equilibrio entre las necesidades de buenos contenidos formativos, accesibilidad arquitectónica y compatibilidad de posibilidades, me decidí por la Universidad de Belgrano. Concurrí seis años, respetando turnos de exámenes y arribando siempre a horario a las clases.

 

 

El título que obtuve allí es de Licenciado en Administración aunque mi repertorio de estudios es más amplio que el de las ciencias económicas ya que considero que la formación debe ser integral. Por eso es que realicé capacitaciones relacionadas principalmente al desarrollo humano y a la educación inspirada en valores humanos.

 

Fui aprendiendo a generar capital social y tejer redes. A trabajar como voluntario en distintas organizaciones de la sociedad civil relacionadas a temas como equiparación de oportunidades, educación en valores, apertura de conciencia y educación para la paz.

 

Por mi actividad, he tenido la oportunidad de viajar por todo el mundo y conocer diferentes culturas y modelos, y he trabajado voluntariamente y en forma privada en ámbitos desde donde se toman decisiones. Estas experiencias me ratifican que el gran cambio que visualizo, un nuevo paradigma que ya estamos viviendo, se dará por una apertura de la conciencia hacia una interacción entre las bondades que la ciencia y la tecnología nos proporcionan con las verdades universales eternas. Por encontrar la riqueza en las diferencias y desde allí trabajar en unidad por nuestro destino común: la realización de todos como seres humanos íntegros.     

Como emprendedor social y activista espiritual comencé a permitir que la luz que soy volviera a brillar, y ahora con mucha más fuerza.

 

 

Por 1992 creamos con Julio Avruj, mi padre, el Grupo Sin Barreras -Primer Emprendimiento Integral Latinoame-ricano para la Apertura de Barreras Arquitectónicas, Urbanísticas y Discriminatorias-. Esta empresa, dedicada a la construcción, al asesoramiento y a la concientización sobre la importancia de crear espacios accesibles a todas las personas, fue el puntal desde donde desarrollé gran parte de mi actividad. Construimos dos edificios que son únicos por sus características y modelos de cómo puede desarrollarse un negocio con conciencia y responsabilidad social. Mi padre fue quien puso toda su sapiencia y experiencia en este proyecto, yo me dediqué principalmente a la docencia.

 

La utilización de mis dones en esta epopeya fortaleció notablemente mi autoestima, factor clave para convertirme en líder.

 

Con el correr del tiempo me uní a participar de distintas organizaciones y redes tales como Conciencia Sin Barreras, la Asociación Abilities Argentina, Redepaz, Democracia Representativa, Humanity’s Team, La Argentina Posible, el Consejo de Paz de la República Argentina y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas entre otras…

 

Desde todas ellas, realizamos campañas exitosas de equiparación de oportunidades y elevación de conciencia. Organizamos eventos, conferencias, gestiones y acciones de servicio concretas. A través de estas actividades se beneficiaron de manera directa varios cientos de personas.

 

Colaboramos asesorando para la sanción de leyes en materia de accesibilidad, instalación de rampas y ascensores en las estaciones de subterráneo.

Formamos a más de 200 personas para trabajar como asistentes funcionales de personas con discapacidad motriz, dictamos varias decenas de conferencias en establecimientos educativos sobre el tema, organizamos meditaciones masivas, etc.

 

 

En 2003 fui candidato a legislador de la Ciudad de Buenos Aires por una fuerza nueva liderada por jóvenes. Mi intención era llevar a la arena política, los emprendimientos que vengo desarrollando desde el área social. No llegamos al objetivo esperado en dicha ocasión pero aprendí bastante para el futuro.

 

 

Seguí incursionando en la espiritualidad y expandiendo mis intereses hasta que descubrí y decidí focalizarme en Humanity’s Team. El Equipo de la Humanidad es un Movimiento Mundial por los Derechos Civiles del Alma comprometido a “despertar al Mundo para que tome conciencia que Todos somos una misma Unidad”, tratando de lograr esto en el lapso de una generación.

 

Esta organización global de la sociedad civil propone una Nueva Espiritualidad que expanda y realce las creencias actuales respecto de Dios y de la Vida presentando otras maneras de comunicación, un movimiento que puede cambiar el modo en que los seres humanos vivimos junto a otros, brindando paz y armonía a la Tierra.

 

Fue inspirada a partir de la conexión que nos aporta la lectura de “Conversaciones con Dios” del escritor Neale Donald Walsch y complementada con el aporte de muchos Maestros que nos llevan a reconocer que el mejor Maestro, Dios mismo, se encuentra en todas partes, incluso en nosotros mismos.


Está abierta a todos aquellos que sientan en lo profundo de su interior que una nueva humanidad está naciendo. Más humana, compasiva y al servicio del bien común.

 

Busca cumplir con su misión mediante la creación y la facilitación de Grupos de Estudio de una nueva espiritualidad, organizar acontecimientos comunita-rios basados en el concepto de Unidad, brindar clases de estudio formales con reconocimiento académico, encuentros semanales para Celebración de la Vida, eventos especiales de mayor envergadura, Seminarios y Retiros Espirituales focalizando en un modo diferente de comprender al prójimo y de relacionarse

 


con cada una de las demás personas, con la Vida y con Dios… y, en consecuencia, encontrar una nueva manera de vivir.


Humanity's Team tiene actualmente cerca de 20.000 miembros reconocidos en más de 90 países alrededor del mundo.

 

Desde 2005 coordino el equipo argentino, que actualmente cuenta con más de 400 voluntarios, aunque el grupo realmente comprometido en las tareas es contable con los dedos de ambas manos. Además de las actividades semanales hemos organizado dos eventos internacionales promotores de la Conciencia de Unidad que han sido de los más importantes realizados en el País en la materia.

 

 

Actualmente soy consultor en nuevos paradigmas en integración, también proyecto acciones que construyen capital social. Desarrollo una amplia y fructífera actividad comunitaria en todo lo relacionado al emprendimiento social, al fortalecimiento de la sociedad civil y a mi propia búsqueda de desarrollo personal.


También capacito y motivo a emprendedores y a niveles estratégicos de organizaciones en la integración de la inteligencia espiritual en la práctica profesional.

 

El sentirme conectado a una energía trascendente es lo que me inspira a avanzar. Música, lecturas, servicio, el sol, la respiración, son herramientas maravillosas.

Este camino me llevó a tener el honor de conocer personalmente a las máximas figuras mundiales en relación a la paz; entre quienes incluyo a Sathya Sai Baba, el Papa Juan Pablo II, SS el Dalai Lama, varios ganadores del Premio Nóbel y mis escritores favoritos entre otros.

 


Un párrafo aparte lo constituye mi casamiento; una persona hermosa en todo sentido, aunque  nos hayamos divorciado fue un hecho muy trascendente en mi vida. He tenido luego otras parejas importantes que me siguieron enseñando cómo compartir amor.
 

 

Esta es otra muestra de que mi pronóstico inicial y mis creencias acerca de lo que sería mi vida eran limitadas en su percepción.

También podría nombrar otras actividades culturales y deportivas que realizo pero por una cuestión de espacio me reduzco aquí a lo profesional. Por supuesto que los problemas no se acabaron.


De vez en cuando hay desarmonías en salud, he sufrido asaltos, disgustos con mis asistentes e innumerables situaciones que me corren de mi centro; pero hoy estoy parado en otro lugar y cuento con más herramientas para salir adelante.
Por mi desempeño he sido honrado con numerosos Premios: “Aplauso Munai 1997”, “Bienal ALPI 1999”, “Prevención y Rehabilitación” otorgado por la UB en 2007; dichas menciones son reconocimientos por la superación de la discapacidad y el trabajo diario por la mejor calidad de vida de todas las personas.

 

He sido nominado por la revista especializada Mañana Profesional al premio “Entrepreneur 2002” por ser considerado uno de los emprendedores sociales del año. Rotary International, filial Catedral al Sur, me distinguió con un Reconocimiento al Mérito en 2003; el Foro Ecuménico Social entregó el “Premio al Emprendedor Solidario 2003” al Grupo Sin Barreras y recientemente Humanity’s Team me distinguió con el “Spiritual Leadership Award”.

 

 

Mi humilde aporte al crecimiento de la sociedad generó mi participación en programas de TV, diarios, otros medios de comunicación masiva y la admiración de la gente; todo eso es muy lindo y reconfortante pero mi intención es solo hacer las cosas bien, sembrar conciencia e inspirar con eso a otros para que también desarrollen sus propios talentos. Creo que el mayor logro es el respeto y buen nombre que percibo en el vivir cotidiano al tratar con los que me rodean.

 

 

Hoy se que soy el hacedor de mi propio destino. Hago mi mayor esfuerzo por manifestar la mejor versión de mi mismo y motivar a otros con el ejemplo de que todo es posible. Por supuesto, aún me queda mucho por aprender y recordar, pero estoy caminando. Creo que la base para cualquier iniciativa y la fuerza para realizar los sueños radica en el amor.


El amor que puede brindar la familia, el de la pareja, amigos, compañeros de trabajo y el que se puede alcanzar y desarrollar individualmente con el servicio al prójimo y con la práctica de disciplinas espirituales.

Una persona es mucho más que un físico: es espíritu, alma, intelecto, mente, corazón y mucho más. Identificar a una persona solo con la apariencia física es una limitación muy grande. Lo esencial es invisible a los ojos.


Todo pasa por animarse, salir y enfrentar la vida con ganas. Encontrar la voluntad interna para sobreponerse a las propias creencias y al qué dirán y no dejarnos vencer por las dificultades. Así, con fuerza, intentar siempre ayudar a que los demás venzan también. ¡Dios siempre nos acompaña!

 

Lic. Ciro Gabriel Avruj

www.gabrielavruj.com.ar

www.visionintegral.com.ar

www.consejodepaz.org.ar

www.equipodelahumanidad.com.ar

www.humanitysteam.org

www.construirconelalma.com.ar